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Historia

De la Constitución del 91 a hoy: cómo se amplió la idea de familia

La Carta del 91 no inventó la familia diversa — le dio, por primera vez, un lugar para existir jurídicamente.

Antes de 1991, el matrimonio católico tenía un lugar casi único en el imaginario jurídico colombiano — incluso el divorcio, tal como lo conocemos hoy, solo llegó con la Ley 1ª de 1976, que por primera vez le dio efectos civiles plenos a la disolución del vínculo matrimonial religioso.

La Constitución de 1991 consagró la libertad de cultos y, con ella, abrió la puerta a que matrimonios de distintas confesiones tuvieran reconocimiento civil, no solo el católico. Reconoció además que la familia se puede constituir "por vínculos naturales o jurídicos" — es decir, tanto por matrimonio como por unión marital de hecho — y estableció la igualdad de derechos y deberes entre la pareja.

Desde ahí, la jurisprudencia constitucional siguió construyendo: primero equiparando derechos patrimoniales entre cónyuges y compañeros permanentes, después reconociendo derechos a parejas del mismo sexo bajo la unión marital de hecho, y finalmente, con la sentencia C-577 de 2011, abriendo la puerta a que también pudieran contraer matrimonio civil.

Ese recorrido — de una sola forma de familia reconocida a varias, todas con protección patrimonial real — es el terreno sobre el que hoy se construye todo el derecho de familia colombiano, y es la razón por la que un producto como Capitula tiene sentido: hay más formas de familia que nunca, y cada una necesita que le expliquen sus reglas en su propio idioma.